- Sencillo. Es recomendable simplificarles la vida mediante un espacio sencillo pero sin despersonalizar el entorno. Si bien queremos evitar accidentes, los objetos personales y los recuerdos deben mantenerse.
- Estable.Mantener una rutina nos hará la vida más fácil, no solo en las actividades que vamos a realizar que ojalá sean los mismos días y en horarios similares; sino también mantener las cosas y objetos en el mismo lugar, los hábitos, colores, formas etc. Ideal no cambiar de lugar de domicilio.
- Seguro. Además de las medidas de seguridad que tomamos en casa con relación a diversos temas como sustancias peligrosas, medicamentos, objetos que puedan generar daños (muchos implementos que usamos con los niños nos sirven); los lugares a donde los llevamos deben también deben brindarnos tranquilidad y seguridad. De igual forma, adaptar hasta donde sea posible las instalaciones físicas del domicilio de acuerdo a las necesidades y limitaciones de la persona.
Respetar los gustos y costumbres de la persona, incluidas las pequeñas cosas de cada día.
Expresar sentimientos de amor y afecto hacia la persona y ser receptivos también y mantener un gran sentido del humor.
Tener mucha paciencia y permitir la autonomía e independencia de la persona brindándoles ayuda solamente cuando sea necesario.
Tener empatía con el paciente, lo que implica entender las emociones y sentimientos de la persona identificándose con él(la).
Ser comprensivo y tolerante, ello implica evitar enfrentamientos, avergonzarlo en público o hacer comentarios negativos.
Ser receptivo ante cualquier intento de acercamiento y comunicación de la persona.
Tener la capacidad de adaptarse a los cambios y a los nuevos retos que implica la evolución de la enfermedad, cada etapa es diferente e implica nuevos aprendizajes lo que requiere flexibilidad, comprensión e imaginación.
Velar por la seguridad de la persona. Evitar el peligro hasta donde sea posible, ello implica acondicionar el domicilio, no dejarlo solo, guiarlo en los casos que se requiera etc.
Cuidar de su propia salud sin dejar de organizar el cuidado de la persona y buscar ayuda siempre que lo requiera. Este es el más complejo en algunos casos, por diferentes razones los cuidadores anteponen sus salud y bienestar sobre las del paciente, sin dimensionar que si el cuidador no tiene una salud física y mental no podrá desempeñar una buena labor y en casos extremos pueden llegar a fallecer antes que el paciente.
Espero que te sirvan de ayuda, en nuestra próxima entrega continuaremos con otros aspectos que nos ayudaran a sobrellevar esta aventura. Nos vemos pronto
